jueves, 2 de febrero de 2012

Cosas básicas que debes de saber. Parte 2


Siguiendo con este tema, a continuación describo otras tres cosas básicas que como mujer contemporánea (sola, arrimada o casada) debes de saber.

1b. Conservar alimentos. Si eres de esas mujeres que diario anda en chinga y se le antoja comer cualquier babosada que ve en la tienda, cafetería del trabajo, fondita o puesto de comida; seguramente la celulitis, gastritis, longitis…y otras “itis” forman parte de tu vida. Si es así, ni te quejes, eso te pasa por hüevona y no cargar con tu propia comida, o en su defecto no tener comida saludable preparada en el refri. Aprende a conservar comida, los principios básicos son: 

CONGELAR: aplica para la comida que ya está guisada (suponte que preparaste sopa en caldo, carne, pescado, pollo ó verduras) puedes congelarla en las porciones que creas necesarias. Obvio hiciste estos guisos toda una mañana para tener variedad de platillos para la semana ó quincena. Puedes almacenarla en recipientes de plástico (ya sea de los que venden a granel o si tienes, en tupperware). El día que la consumas, procura bajarla al refrigerador la noche antes para que se descongele. Con esta técnica puedes almacenar guisos hasta por un mes. También puedes congelar frutas de temporada para hacerte saludables licuados de frutas que puedes llevarte a la oficina, para salir del gym o para desayunar en casa sin que pierdas tiempo esa misma mañana troceando la fruta.

REFRIGERAR: Aplica para ensaladas. Con esto ya no tienes pretexto para no conservar tu buena alimentación. Antes que nada, a las lechugas luego de desinfectadas y escurridas hay que quitarles toda la humedad. Venden unos accesorios (hasta en el Avon o Betterware) llamados spines, muy útiles para eso. Si no tienes, escurre bien tus lechugas y sécalas agitando de arriba a abajo con vigor entre dos coladores. Luego, el resto de tus componentes de la ensalada (zanahorias, morrones, aceitunas, etc) deberás cortarlos en julianas delgadas y colocarlos entre dos toallas de cocina, para quitar la humedad. En el caso de los pepinos, hay que quitarles el centro (rico en agua y semillas) y luego partirlos y secarlos. Ya tienes todo listo, bien. Consíguete bolsas ziploc o herméticas y coloca tus porciones de ensalada, saca todo el aire y ciérralas. ¡Así tendrás ensalada fresca hasta por una semana! Ya no hay pretextos amiga gorda, a comer ensalada todos los días.

2b. Mantenerte maquillada. Si, ya se. Te esmeraste tus 20 minutos para maquillarte y verte linda. Pero, a las 6 horas pareces mapache, el maquillaje se corrió por toda tu cara o se quedó embarrado en la chaqueta de tu amado. Cochina. Si no tienes tiempo de andarte retocando el maquillaje, procura hacerte de unas buenas prebases. Las hay para párpados, para labios y para el rostro. La finalidad de estos cosméticos es mantener el maquillaje en su lugar. Ya sea para el día de trabajo o para la noche de juerga. Eso sí, debes hacer una buena inversión. Por experiencia propia te recomiendo prebases de maquillaje reconocido, que si no, sale contraproducente.

3b. Redactar un correo electrónico. Que, ¿demasiado sencillo? Pues no, la gran mayoría de la gente no sabe redactar un correo electrónico (pero bien que saben re-enviar sus cadenas mamonas y malvibrosas). Conoces esa casillita que dice “asunto”, úsala. Allí no se pone “Hola” ni “Saludos” se pone un ASUNTO. Por ejemplo: requisición solicitada la semana pasada; respuesta a tu petición de dinero, decisión respecto a nuestro divorcio, etc. Y luego, en el cuerpo del correo tu redacción debe ser clara, concisa e informativa. No se escribe todo seguido, usa la barra espaciadora y el tabulador. Hasta para enviar correos hay que tener clase y más que eso, que no parezca que Uünaa NiNñä PeNnDdë|a lo escribo. Captas ¿no?.

No es más por hoy, y suerte en tu día.