domingo, 29 de enero de 2012

Estampita repetida, ni para completar al álbum


Ok, hablaron, lloraron, se replantearon la situación y se hicieron promesas. Es decir: segunda oportunidad. Hay que evaluar:

1. Si el promete que cambiará es algo que debes de ver de inmediato, más aún si se trata de un mal comportamiento hacia ti: te trata mal, no te atiende o sigue siendo grosero contigo. Eso no es cuestión de tiempo, es de querer cambiar y ya. Si la que prometió cambiar eres tú, porque eres la zorra de la película, plantéate si realmente quieres hacerlo ¿eh? Esto de los cambios es complicado, más cuando las personas ya tienen sus añitos. Analízalo. 

2. Le pides que sea algo que no es, pero que a ti te hace sentir bien. Craso error y tus ojos no le verán. Fíjate, y fíjate bien. Si él no es romántico, no lo será nunca, quizá sí, un momentito y ya, por complacerte y dejes de estar jodiendo, pero eso es hipocresía. O lo aceptas como es o te retiras, un cambio en la personalidad no se pide en segundas oportunidades, se pide desde que inicia la relación y si no se da, ni para que empelotarse.

3. Te pide espacio. Cautela mi chava, te están tronando sutilmente. Se dieron otra oportunidad y el te pide espacio: dos cosas a pensar; o reflexiona lo maravillosa que eres y quiere replantearse su vida contigo o quiere andar embarrando el pito en otro lado. Eso de espacio es un pre-separación, no te engañes ni te dejes engañar.

4. Aun en esta segunda etapa sigues llorando. Acéptalo, ya no es lo mismo, las cosas cambiaron y si te va a doler aceptar que ya no lo quieres pero tampoco quieres estar sola, mejor hazte un haraquiri de dos semanas y de tus pedacitos reconstruye una nueva mujer.

Las segundas oportunidades son más viables en los matrimonios o uniones que llevan tiempo. Si es solo noviazgo búscate otro. No repitas estampita en tu álbum para no estar sola, no te hagas eso chingada madre! Vales más y se feliz, con o sin él.

No hay comentarios:

Publicar un comentario